Estado español: El tribunal supremo sentencia por violación a “La Manada”

Manifestación en Madrid contra la puesta en libertad
 de los miembros de la Manada - Adolfo Luján
Importante victoria del movimiento feminista

03/07/2019. Debajo publicamos un artículo escrito por John Hird, miembro del CIT en el País Vasco, y uno de los camaradas expulsado burocráticamente de Izquierda Revolucionaria por apoyar políticamente al CIT. 

En una importante victoria para el movimiento feminista, el Tribunal Supremo español ha incrementado la pena para los cinco hombres culpables en el caso de “La Manada” en Pamplona a 15 años de cárcel. También ha dictaminado que la víctima de 18 años fue violada y no fue simplemente la víctima de un delito menos grave de abuso sexual.

Este escandaloso caso se ha desarrollado durante casi tres años y ha provocado un movimiento masivo de mujeres, la clase trabajadora y la juventud, cuyos eslóganes “Yo sí te creo” y “No es abuso, es violación” se hicieron eco alrededor del mundo.

El caso puso de relieve no solamente la violencia sexual que sufren las mujeres, pero también la indiferencia de un sistema judicial que está lleno de jueces con actitudes reaccionarias y machistas. Esto es particularmente cierto en el estado español, donde la maquinaria del estado es  heredera directa del franquismo. Todos los jueces que participaron en la decisión de dar una sentencia más leve a los violadores de “La Manada” y que los han mantenido fuera de prisión deberían ser revocados y el movimiento obrero debería demandar una revisión completa del sistema de “injusticia” español. Este debe ser reemplazado por un verdadero sistema de justicia que sea gestionado por y para los intereses de la clase trabajadora y los oprimidos, con jueces electos y sujetos al derecho de revocación.


Una victoria para el movimiento de masas

Claramente, el sistema legal español no ha ‘visto la luz’ de pronto y ha corregido esta terrible injusticia porque el sistema “funciona”, como defienden los políticos. No, el “establishment” ha visto el movimiento masivo de mujeres y trabajadores y se han asustado. Han reaccionado para evitar movilizaciones aún mayores. Hay que reconocer el papel de grupos como Libres y Combativas y el Sindicato de Estudiantes que han convocado audazmente a la juventud a las calles para hacer huelga y manifestarse contra el primer veredicto, y especialmente por la masiva huelga estudiantil del 10 de mayo de 2018.

Esta es una gran victoria para el movimiento de masas, pero hay muchos otros casos de violencia contra las mujeres en el estado español y por lo tanto las movilizaciones y las campañas deben continuar hasta que finalmente este sistema judicial machista cambie de arriba a abajo. Es también importante señalar que esta victoria se consiguió a pesar del papel jugado por la dirección oficial del movimiento obrero, que solamente convocó acciones simbólicas cuando se vieron obligados por la insoportable presión desde abajo. Un movimiento de la izquierda y sindical masivo y construido desde abajo con una dirección combativa y revolucionaria podría transformar completamente la situación y hacer de las victorias contra la opresión, los recortes y el capitalismo la dinámica dominante en la lucha de clases.

En el estado español la indignación por la violencia sexual y la impunidad que se da a sus culpables por el sistema judicial ha ocupado un lugar central en el auge del movimiento feminista y se necesita reconocer que la inmensa mayoría de esta violencia contra las mujeres tiene lugar dentro del hogar o la familia, una pesadilla diaria a la que se enfrentan millones de mujeres y que empeora el impacto de los recortes.

Hay paralelismos importantes con otros países, por ejemplo, con las protestas #Ibelieveher (yo te creo) en Irlanda después del mediático juicio por violación a jugadores de rugby en Belfast, en el que el Socialist Party (CIT en Irlanda) y ROSA, plataforma feminista socialista, tuvieron un papel crucial.

El movimiento en el estado español ha sido el epicentro del movimiento feminista mundial, tanto en términos de escala (con millones tomando las calles en repetidas ocasiones) y en cómo la acción y los métodos de lucha de la clase trabajadora se han puesto al frente de este. Esto se mostró de manera más importante en las dos magníficas Huelgas Generales Feministas en los 8 de marzo de 2017 y 2018, cuando millones de mujeres y hombres trabajadores se unieron en la huelga y en manifestaciones masivas. Esto es de gran importancia para el feminismo socialista internacionalmente, y marca el camino a seguir.

Reacciones

Los políticos reaccionarios están criticando abiertamente el nuevo veredicto. Francisco Serrano, que lidera el partido de extrema derecha VOX en Andalucía, atacó al Tribunal Supremo y su decisión declarando: "La relación más segura entre un hombre y una mujer será únicamente a través de la prostitución. De ahora en adelante la diferencia entre tener sexo gratis y pagando es que gratis te puede salir más caro”.

Más adelante, el portavoz parlamentario en Murcia, Juan José Liarte Pedreño, publicó en Facebook un mensaje en el que insultaba a la Ministra de Justicia Dolores Delgado llamándola “puta”.

La profunda polarización en la sociedad española se está viendo reflejada ahora en y a través del movimiento de masas de las mujeres. Al igual que sus mensajes anti-obreros y su retórica furiosamente nacionalista española, el ya mencionado partido de extrema derecha VOX presenta un discurso pronunciadamente anti-feminista.

El movimiento de masas que ha conseguido esta victoria en las calles durante los últimos años tiene que permanecer vigilante y continuar la lucha contra la violencia a las mujeres, el injusto sistema legal español y todos los jueces y políticos reaccionarios. Solo se puede luchar por eliminar la reacción de las instituciones del estado español como el sistema judicial basándose en una ruptura fundamental con el capitalismo y una lucha por el socialismo. Construir un partido socialista revolucionario democrático y de la clase trabajadora, con el feminismo socialista en su bandera, es una tarea fundamental.