Terrorismo en Bruselas

Contra el terrorismo, la guerra y la pobreza

23/03/2016, Linkse Socialistische Partij/Parti Socialiste de Lutte (CIT en Bélgica)

Docenas de muertos y heridos. Un país en shock. Este es el resultado de los terribles ataques terroristas en el aeropuerto de Zaventem y en la estación de metro de Maelbeek el 22 de marzo. Expresamos nuestras condolencias a las víctimas, y a sus familias y amigos.

Las víctimas, una vez más, son personas corrientes. Esta violencia horrible y bárbara fue completamente aleatoria. Las autoridades han cerrado Bruselas. Miles están atrapados en la capital, preocupados por sus hijos y familiares.

Solidaridad

Como después de los ataques a Charlie Hebdo, o de los atentados de noviembre en París, ha habido muestras espontáneas de solidaridad. Los taxistas han ofrecido servicios gratuitos. Muchas personas han abierto sus casas a aquellos atrapados en Bruselas por las cancelaciones en el transporte público. La solidaridad de la gente corriente es enorme, como después de cada desastre.

Los autores son probablemente miembros o simpatizantes del Estado Islámico, que también busca un régimen reaccionario y de terror contra la población de Iraq y Siria.

La política exterior de Bélgica refuerza el riesgo de ataques. Este verano Bélgica comenzará su intervención militar en Siria, como hizo previamente en Iraq y Afganistán.

Bombardear Siria  siginifica inevitablemente más víctimas inocentes, y no mejorará la seguridad aquí o allí, sino todo lo contrario.

Estas guerras son las guerras de la patronal – por y para los beneficios de especuladores locales e internacionales, políticas y señores de la guerra. Las víctimas, sin embargo, están siempre en el otro lado, en el lado de los trabajadores, los pobres y los jóvenes, aquí y en Oriente Medio.

Hacemos un llamamiento a que todos los sindicatos, trabajadores y jóvenes participen en la manifestación contra la participación de Bélgica en la guerra de Siria y la compra de aviones militares.

En los próximos días, los representantes y activistas sindicales deberían ayudar a organizar discusiones colectivas, especialmente en los centros de trabajo. El movimiento de los trabajadores necesitan una respuesta colectiva contra el terrorismo, el racismo, y los intentos del gobierno de restringir las huelgas, las manifestaciones y la oposición política.

Crisis

El sistema capitalista está en una crisis profunda. Mina las perspectivas de un número creciente de personas en la sociedad. Prepara el terreno para el terrorismo y otras formas de violencia reaccionaria.


Luchamos por un mundo donde la enorme riqueza actualmente en manos de una minoría muy pequeña se use para las necesidades de la mayoría: un mundo socialista. De esta manera podremos por fin dejar la pobreza, la miseria, la guerra, el odio y el terrorismo en el cajón del olvido de la historia.