VENEZUELA: ABAJO EL GOLPISMO Y LA VIOLENCIA SECTARIA CONTRA EL PUEBLO


17/04/2013

Es hora de profundizar la Revolución Bolivariana o la derecha nos derrotará


Comunicado público de Socialismo Revolucionario (CIT en Venezuela)

El resultado electoral del pasado 14 de Abril, no solo profundiza la polarización política, si no que se da una situación de fractura del país. Ante esta situación, la derecha opositora pro capitalista, que es la misma que dio el golpe de estado del 2002, quiere aprovechar la coyuntura para la desestabilización y promover una rebelión civil-militar que termine con el proceso bolivariano.

La amenaza de Golpe de estado y la nueva situación de la revolución Bolivariana

El gobierno de Nicolás Maduro ha denunciado ante la comunidad internacional y al pueblo venezolano que le apoya, que detrás de la posición de la derecha de no reconocer el resultado electoral, hay una maniobra para estimular un golpe de estado. El gobierno ha denunciado también, que hay una guerra económica en el país, sabotaje eléctrico y manifestaciones de violencia que intentan estimular una confrontación sectaria que termine justificando incluso una posible intervención de alguna potencia extranjera.


Pero la situación socio política actual, es muy diferente a la del 2000-2004. En ese periodo había un proceso de ascenso del apoyo popular al gobierno de Chávez. El chavismo derrotó durante todo ese periodo, con amplias diferencias y mayorías, todos los intentos “electorales” que la derecha en ese momento utilizó para salir de Chávez. Al mismo tiempo la derecha, en su desesperación, intentó tomar la vía de la reacción fascista del golpe del estado. Estas acciones tuvieron una respuesta contundente de los trabajadores y el pueblo, que se cohesionaron como un solo pueblo en apoyo a Chávez y a la revolución Bolivariana.

A partir de ese momento, el chavismo se consolida como fenómeno político, y se toman medidas políticas, sociales y económicas, que plantearon el socialismo como alternativa política, social, económica y cultural.

Sin embargo, durante los últimos años, la revolución Bolivariana se ha estancado. Un proceso de burocratización, ha debilitado el proceso, al punto que una derecha derrotada en el periodo 2002-2004 se va a recuperar al punto de que logra reconquistar espacio de beligerancia en el parlamento nacional y obtiene en esta última elección presidencial, capitalizando un descontento objetivo de sectores del pueblo, una fuerza social en términos electoral es que por vez primera iguala en ese contexto al chavismo.

Esta situación totalmente nueva para la revolución. Nos coloca a los revolucionarios en una encrucijada. Por una parte no podemos caer en la trampa de la polarización y no reconocer las fallas del proceso. Tampoco se puede desconocer un resultado electoral, donde sería un error creer que los 7 millones que apoyaron al candidato de la derecha son todos burgueses.

Tenemos que tomar acciones concreta para derrotar la oposición de derecha. Ante toda esta situación, el gobierno no pude seguir en el terreno de la burguesía, que es la democracia burguesa. Hoy más que nunca los discursos, denuncias de sabotaje, golpe de estado etc., tienen que convertirse en acciones concretas. Seguir en esta camisa de fuerza de la democracia burguesa, es seguir permitiendo que la derecha nos lleve por su terreno de la confrontación sectaria, y lo que es peor, la derrota definitiva de una revolución, que si bien no ha sido socialista y no ha roto totalmente con el capitalismo, ha dado pasos adelante que son los que explican que con 14 años de proceso y con todas las fallas y debilidades del proceso bolivariano, aun exista una mayoría popular importante que defiende la idea de una revolución y de las conquistas logradas en estos años.

Por ello desde esta tribuna, desde estas trincheras de lucha, como parte del amplio y diverso tejido social-revolucionario de izquierda socialista, planteamos al gobierno nacional y a nuestros hermanos y hermanas de la clase trabajadora y el pueblo, demandas que nos permitan profundizar la revolución y derrotar de manera definitiva la oposición de derecha.

Creemos que es necesaria la crítica, la oposición, pero esta tiene que venir desde las propias filas del pueblo, de los trabajadores y bajo una perspectiva de más revolución. No podemos creer y ser ingenuos ante la clase política opositora, que es la misma que nos gobernó por 40 años y nos llevo a 80% de pobreza, y que hoy se presenta como si fuera otra clase política. No van a resolver los problemas fundamentales que ellos mismo nos han generado, como son la inseguridad, las desigualdades sociales, el estado burgués - burocrático y capitalista - entre todos los males que nos aquejan.

Pero de igual forma, no podemos ocultar que dentro de las propias filas de la revolución bolivariana hay elementos que no quieren llevar el proceso hasta el final. Ya lo decía el propio Presidente Nicolás Maduro, la noche del 16 de abril en una cadena nacional de radio y televisión cuando se refería al sabotaje eléctrico y dijo que entre las medidas que se tomarían para atacar el sabotaje, era sacar a los corruptos y burócratas del sistema eléctrico como parte de la profundización de la revolución.

En estos términos entonces compatriotas, hacemos los siguientes planteamientos que no son nada nuevo y que los ponemos para el debate y acción entre el pueblo y los trabajadores, los movimientos sociales, sindicatos de base, organizaciones de izquierda. Y que cerremos filas en orientaciones de estas características para derrotar en primer término, la reacción de la derecha y en segundo lugar, pero simultáneamente, al burocratismo y la corrupción dentro de la revolución bolivariana.

Lo contrario, y con humildad y responsabilidad afirmamos, será ir a una confrontación sectaria de pueblo contra pueblo, donde los grandes perderemos seremos nosotros, los de abajo, los explotados y oprimidos de siempre.

Estas son nuestra propuestas:

Ante la Guerra económica de la derecha

• Expropiación de todos sus monopolios y oligopolios privados., nacionalizados y puestos bajo el control democrático de los trabajadores y el pueblo organizado.

• Nacionalización de la banca, bajo control democrático de sus trabajadores y el pueblo organizado.

• Que se inicie un proceso inédito en el país y en América Latina, de una economía planificada centralizad y dirigida por comités de fabricas, empresa, comercios, industrias con delegados electos en asambleas populares y bajo carácter de revocación inmediata, con participación directa de los trabajadores y el pueblo.

• Esta economía planificada debe ser eje fundamental del estado comunal, que debe ser organizado bajo los mismos principios de organización antes mencionados.

Ante la guerra mediática

• Nacionalización de todos los medios de comunicación, democratizándolos bajo el control de sus trabajadores y pueblo organizado, con total independencia y autonomía, subordinadas solo a los intereses del pueblo y los trabajadores.

Ante el sabotaje eléctrico

• Expulsión de burócratas denunciados por sus trabajadores y control democráticos de la industria eléctrica por sus trabajadores y comités de usuarios de cada comunidad, parroquia y municipio.

Ante el intento de golpe

• Movilización del pueblo, organizados en comités de defensa de los logros del proceso bolivariano, tomando las fabricas, industrias, almacenes de alimentos, medios de transporte, medios de comunicación público y privado, para ser resguardados y puesto bajo el control del pueblo.

• Exigir a las fuerzas armadas un pronunciamiento en defensa de la revolución socialista, que los soldados de base tenga voz y votos en la toma de decisiones de los puestos de mandos; y que se democratice el ejército.

• Que se organicen milicias populares subordinadas los consejos comunales, las comunas y el poder popular, bajo la dirección de un programa revolucionario y socialista.

• Llamar a la solidaridad internacional de los trabajadores y los pueblos del mundo.

• Atender los reclamos del pueblo que voto por la derecha que son los reclamos del pueblo que apoya la revolución. Esto es entre otros, atacar concretamente la inseguridad, el tema económico, la corrupción y el burocratismo.

• Juicio popular para los golpista y desestabilizadores.

• No más concesiones a la burguesía, sean aliadas u opositoras. No hay burguesías aliadas del pueblo, la burguesía es la expresión social del capitalismo, sea neoliberal o con rostro humano.

Llamamos a todas las fuerza de izquierda mas allá de las diferencia con el chavismo, a hacer frente amplio revolucionario en defensa de las conquistas del pueblo y de los trabajadores durante estos 14 años y contra cualquier intento de golpe de estado y de confrontación sectaria entre el pueblo y los trabajadores.

Esto son parte de muchas otras medidas con las cual estamos convencidos, que no solo derrotaríamos a la derecha sino también a los elementos infiltrados en la revolución bolivariana; y a profundizar y llevar la revolución bolivariana a una revolución triunfante, que sirva de inspiración y fuerza moral para otros pueblos en el mundo que están en la misma lucha contra el capitalismo, las opresiones, la explotación y la miseria.

Hoy más que nunca tengamos diferencia y es necesario abrir un debate a fondo sobre la revolución bolivariana, pero ante la actual coyuntura golpeemos juntos. La derrota de la revolución bolivariana, no sería una derrota de su burocracia, sería una derrota del pueblo que desde el 27 de febrero de 1989, se levantó contra el neoliberalismo y el imperialismo. Sería una derrota política-moral para los pueblos del mundo que ven en la revolución bolivariana, a pesar de sus debilidades y fallas, una alternativa ante los ataques criminales del capitalismo que está en su peor crisis de su historia.

Socialismo o barbarie

Por una Venezuela libre, socialista y democrática

Por una federación socialista democrática de los pueblos del ALBA y de toda América Latina.