Españoles y argentinos unidos, por la completa nacionalización de Repsol-YPF

Contra la oleada nacional-chovinista y xenófoba de los medios de prensa

Activistas de Socialismo Revolucionario Sevilla 

Ante los últimos hechos xenófobos, a saber, publicación de un letrero en la entrada de un bar de Sevilla en el que puede leerse "Queda prohibida la entrada a argentinos", cuya autoría es completamente ajena al establecimiento, según afirman fuentes implicadas en la gestión del mismo --las cuales se han desmarcado y condenan tal acto racista--, es importante traer a colación lo siguiente: este hecho no es un hecho aislado, es consecuencia de toda una campaña desatada por los medios de prensa neoliberales de criminalizar la acción por parte del gobierno argentino de expropiación a la multinacional española Repsol-YPF. No es sólo un cartel. Si no se detiene a tiempo, esta acción puede servir de precedente e incentivar otras medidas similares. Después de éste pueden venir otros carteles xenófobos, que lo único que harán es generar una escalada de odio anti-argentino que dividirá a los trabajadores entre nativos y extranjeros, para regocijo de las clases pudientes que verán cómo una muchedumbre cegada de nacional-chovinismo extremo carga contra un chivo expiatorio olvidando los verdaderos problemas de la población, como el desempleo, la reforma laboral esclavista y los mastodónticos recortes, generados todos estos por el afán de lucro de la patronal y los bancos privados.


El objetivo de esta señal de protesta, no es ir en contra de un establecimiento, sino disuadir tanto a éste como a otros, así como a posibles grupos de ideología xenófoba directamente implicados, en la adopción y popularización de eslóganes racistas, y concienciar a la ciudadanía: dialogar con los trabajadores, dueños y usuarios de locales como éste a que se sumen a nuestra postura y mandar un mensaje de solidaridad internacional y apoyo a todos los argentinos, llamándoles a que se unan, haciéndoles ver que muchos españoles estamos más cerca de sus intereses que de los de las multinacionales “españolas” que controlan nuestro país y presionan a gobiernos para que apliquen todo tipo de recortes y reformas laborales, abaratando el despido y generando más desempleo, rebajando el salario, eliminando derechos, ahorrando gasto en lo social para luego destinarlo a multimillonarias inyecciones de dinero a empresas y bancos privados... Que Repsol-YPF sea en parte española (la mayoría de sus activos pertenecen a empresas de fuera del país) no significa que sus intereses tengan que ver con los nuestros: la mayoría de los beneficios, los grandes accionistas no los invierten en mejorar el país, ni en dar empleo a los trabajadores, sino que a menudo lo destinan a cuentas privadas en paraísos fiscales, a especular con deuda de otros países, o a industrias como la armamentística, que se lucra con la destrucción y el expolio de países invadidos como Iraq, Afganistán, Palestina, Libia, Bahrayn... Apoyamos la nacionalización del petróleo, incluso a pesar de sus límites: el gobierno de los Kirchner indemnizó a la multinacional petrolera con sumas millonarias de dinero público para poder recuperar el control sobre los recursos de su suelo, y además, solo ha nacionalizado un 51% de la empresa en cuestion, no tocando las acciones de los otros inversores. Nosotros defendemos la nacionalización completa, y luchamos, en nuestro país por políticas similares, de nacionalización, sin indemnización a los grandes accionistas, de la banca y los sectores estratégicos, en lugar de privatizar las Cajas de Ahorros, de recortar 10.000 millones de € en sanidad y educación, o políticas como la Reforma Laboral que multiplicará las causas de despido. [1]

Defendemos que este acto SÍ tiene una significación política. Para nosotros, no se reduce la cuestión a una mera tarea filantrópica de defender a personas porque sí, en abstracto, sino a una tarea política, de trarrestar el intento de los medios de desatar una oleada de nacionalismo ciego español para hacer que la gente se identifique con las multinacionales de su país y en contra de los trabajadores de otros países por haberlas nacionalizado su gobierno (algunos agoreros y comentaristas burgueses aducen, no sabemos aún con qué grado de veracidad, que para acto seguido re-venderlas a empresas chinas), cuando estas empresas son las verdaderas culpables de la situación de precariedad, paro, recortes, bajos salarios, especulación, falta de desarrollo de las infraestructuras de países... Así, al acaparar y expoliar los recursos de otros países para fin privado impiden que estos puedan desarrollarse, a lo que se suman los efectos agravantes de la deuda externa (que han pagado religiosamente hasta ahora casi todos los gobiernos, salvo los del tipo de Cuba) o de la destrucción del entorno, aumentando allí también el desempleo, la polarización social y generando una oleada migratoria al exterior que la propia economía deficitaria en nuestro suelo es incapaz de absorber. Ésta, es luego aprovechada por el empresario para tener a un montón de mano de obra precaria, sin papeles, y con menos derechos, a la que poder explotar por sueldos más bajos, abaratando costes de producción y obligando al trabajador nativo a aceptar también tales salarios. ¿La solución de esto? No la división entre “patriotas” españoles y argentinos, sino la unidad entre trabajadores sin distinción de nacionalidad, raza o sexo, contra el puñado de capitalistas, grandes accionistas y dueños de multinacionales y bancos privados que gobiernan el mundo y dictan las políticas económicas a los gobiernos. Unidad, para exigirle al gobierno de Rajoy que dé papeles a todos los inmigrantes, que derogue la reforma laboral esclavista y los recortes en sanidad y educación, que deje de inyectar dinero a bancos privados y multinacionales. La unidad para conseguir un gobierno del pueblo, capaz de intervenir los beneficios de la banca privada, expropiar y nacionalizar el crédito centralizándolo en un banco del Estado, bajo control obrero y popular, de nacionalizar empresas en sectores estratégicos. Unidad, para exigirle a Kirchner nacionalice la totalidad, y no el 51% del petróleo argentino, sin indemnización a grandes accionistas, y sin abrir la veda a co-participación por parte de nuevas empresas capitalistas privadas.

[1] Así, tras mantener una entrevista con el encargado de dicho bar, quien asegura ser tanto él como cualquiera de los empleados a su cargo absolutamente ajenos a la autoría del cartel, éste no ha tardando en condenar la consigna xenófoba en términos muy duros. Asegura ser una víctima más de esta campaña de chovinismo desatada por la prensa neoliberal y reaccionaria y alimentada tanto por el gobierno neo-cons del PP como por el principal partido de oposición socioliberal, el PSOE. Además, asegura estar viéndose afectado por una legislación laboral titánica, profundizada por este gobierno, que recrudecerá la situación de precariedad y desempleo al aumentar las causas de despido, lo que reducirá el nivel adquisitivo del consumidor medio y restringirá el índice de ventas de su local, comprometiendo la continuidad de su negocio, al sumarse a las titánicas políticas impositivas a la pequeña empresa, a la subida de los alquileres o a la subida de los tipos de interés. Nosotros seguimos pensando que este hecho no es casual, y que obedece a la pretensión por parte de sectores de opinión y de grupos de ideología reaccionaria de popularizar consignas racistas entre la opinión pública, alentadas por la campaña de descrédito desatada por la prensa neoliberal y reaccionaria y partidos oligárquicos contra la expropiación con indemnización y por tanto parcial, y limitada a la multinacional petrolera Repsol-YPF, por parte del gobierno argentino. Redirigimos, por tanto, nuestra acusación a los mismos.