15-M ¡La lucha debe continuar!

¡Por una huelga general ya!
¡Construyamos un movimiento democrático de los trabajadores, parados y jóvenes!
¡Por un programa para acabar con el capitalismo y lograr una democracia real!

Socialismo Revolucionario
El movimiento 15-M ya ha tenido un impacto enorme. Hemos sobrepasado amenazas e intentos de represión. Este movimiento ha servido como un punto de referencia para una nueva generación de luchadores y activistas sociales, que estaban buscando algún camino para entrar en la lucha. Somos la peor pesadilla de los banqueros, mercados, especuladores y los políticos que les representan. Ahora la pregunta es, ¿cómo aprovechar el impacto que tuvimos? ¿Cómo ir más allá, hacia un movimiento que realmente sea capaz de cumplir sus objetivos, y mejorar la situación de la mayoría de jóvenes y trabajadores?
¡Extendamos la lucha! ¡Por una huelga general ya!



Las acampadas en cada esquina del estado español han dado unas señales clarísimas del profundo descontento y rabia en el país, y se han convertido en verdaderos epicentros de resistencia en el corazón de cada ciudad. Pero nunca fueron un fin en sí mismas, sino centros de debate, coordinación, etc., y muestras poderosas del carácter determinado y masivo de este movimiento. Para conseguir ir hacia adelante, es esencial que nos orientemos hacia fuera de las plazas para construir un movimiento masivo de trabajadores y jóvenes capaz de luchar con todo el poder que tenemos para vencer.

En este sentido, ampliar el movimiento, y enfocar los distintos puntos de resistencia en un punto común de ataque, es una tarea importante. Como sabemos, hay recortes brutales llevándose a cabo a todos los niveles (educación, sanidad, protección por desempleo, pensiones...), por gobiernos regionales y estatales al servicio de la dictadura del mercado capitalista. Estos ataques deben encontrarse con una respuesta masiva de lucha por parte de la gente trabajadora, los parados y jóvenes. Las reformas de la negociación colectiva, el "pensionazo", y otras medidas ya pactadas o planificadas, profundizarán la crisis y empeorarán la situación de trabajadores y jóvenes, aumentando el paro y la precariedad.
Para resistir esta ofensiva del capitalismo, es imprescindible vincular el movimiento, la inspiración y el espíritu del 15-M, con el enorme poder de la clase trabajadora. Todos los trabajadores unidos contra los ataques capitalistas tienen el poder decisivo de paralizar la economía y comenzar un cambio social. Tenemos que poner todo este poder sobre la mesa para resistir los efectos de la crisis económica y los ataques de los capitalistas en España. ¡Por una huelga general ya!

El movimiento también representa un rompecabezas para los dirigentes sindicales, que se conforman con pactar derrotas en vez de movilizar a los trabajadores, como cuando desmantelaron la resistencia después del 29-S. Pero hemos mostrado que hay otro camino, ¡el camino de la lucha! El apoyo amplio que el movimiento tiene entre los trabajadores refleja que hay una presión fuerte en las bases sindicales por un sindicalismo combativo. Una huelga general debe ser el primer paso en una lucha sostenida para parar la ofensiva del capital y el gobierno, y por una alternativa. Y debe ser construido y controlado desde abajo, con asambleas y comités de lucha en los lugares de trabajo para planificarla.
Construcción de un movimiento de base democrático

El desarrollo de asambleas y manifestaciones de barrios es muy positivo, y puede mostrar el camino hacia un movimiento sostenido de masas. Pero además debe tener un impacto unificado, coordinar acciones y propuestas y plantear alternativas. Por eso, hace falta un mecanismo democrático para vincular el movimiento entre barrios, ciudades y a nivel estatal. Representantes de las asambleas de barrios deben formar una asamblea de coordinación de ciudad, que enviará representantes a una asamblea regular estatal, con plena transparencia y el derecho de revocar y reemplazar representantes en cualquier momento. Deben ser formadas asambleas del movimiento en los lugares de trabajo, que también enviarán representantes.

¡La democracia real supone acabar con el capitalismo!
Estamos todos en contra del sistema. Hemos oído muchos gritos de “revolución” por todas partes. ¿Pero cómo cambiar el sistema? ¿Cómo conseguir una revolución que sobrepase la situación actual y logre una situación mejor? La realidad es que detrás de la falsa democracia actual se esconde una dictadura de los especuladores, los mercados y los banqueros, de fabulosos beneficios para unos pocos. Esta dictadura, y la política capitalista a su servicio, es la base de las medidas antisociales, del paro masivo, de la crisis económica y de la caída de los niveles de vida de la mayoría. Sólo acabando con esta dictadura, tomando un control público y democrático de la riqueza, de la banca, del sector financiero y de los pilares de la economía, podemos empezar verdaderamente a decidir sobre nuestras propias vidas y nuestra economía, e invertir para crear empleo digno y mejorar los servicios públicos. El capitalismo no va a solucionar nuestros problemas. Una política socialista revolucionaria, con un gobierno de trabajadores, jóvenes y pobres, que sustituya al sistema capitalista, es imprescindible para hacer frente a la crisis del capitalismo.
Este movimiento es también profundamente internacionalista. El impacto que tuvieron las revoluciones de Egipto y Túnez en nosotros, al igual que las acciones y movilizaciones de apoyo al movimiento alrededor del mundo, son pruebas de este internacionalismo. En algunos países como en Grecia las movilizaciones han pasado a tener un carácter realmente masivo. Estos son pasos decisivos en el camino hacia una resistencia internacional en contra de la ofensiva también internacional del sistema. En particular, los actuales recortes y crisis a nivel europeo muestran la necesidad de una huelga general en toda Europa. El CIT está organizado en más de 45 países, trabajando por una lucha contra el capitalismo que pase por encima de las fronteras, y que pueda establecer un nuevo mundo, un mundo para nosotros.