Egipto - “¡No abandonaremos hasta que él no se vaya!”

02/Feb/2011
Testimonio desde la Plaza Tahrir en El Cairo


 
Después de las grandes manifestaciones en El Cairo y Alejandría de ayer, el presidente Hosni Mubarak declaró que dejaría el poder en septiembre. Los manifestantes en la plaza Tahrir de El Cairo prometieron sin embargo que continuarían con las protestas para obligarle a dimitir. Esta tarde se han producido choques dramáticos cuando los partidarios del desacreditado dictador atacaron a los protestantes, incluso con armas de fuego, montados a caballo o sobre camellos, en un intento desesperado por asustar a los manifestantes y sacarlos de las calles. Las fuerzas armadas han permanecido hasta ahora “neutrales”, dando órdenes de dispersarse a las concentraciones de ambos bandos.

Debajo, publicamos una entrevista de socialistworld.net (web en inglés del Comité por una Internacional de los Trabajadores) con un testigo en la plaza Tahrir antes de los acontecimientos de esta tarde.


¿Qué está pasando ahora en El Cairo?

“En la plaza Tahrir y en las calles de alrededor, hay miles de manifestantes – nunca he visto nada igual. Las manifestaciones empezaron temprano por la mañana y ya es muy tarde por la noche (1 de febrero). Aunque oficialmente hay toque de queda, todavía hay un montón de gente en la plaza. Hay tal multitud que es difícil avanzar. Todo el centro de la ciudad está controlado por manifestantes y completamente despejado de policía. Todavía hay algunos soldados, pero no son visibles. Están manteniendo el orden patrullas de defensa multirreligiosiosas; ellos comprueban documentos, que no haya artículos prohibidos porque podrían ser usados como provocación y entregan volantes con instrucciones sobre cómo comportarse en la plaza. El nivel de auto-organización y de disciplina es impresionante. Se han establecido un centro médico y otro de prensa. Hay comedores funcionando.

Uno de los voluntarios me dijo que ayer estaba comprobando unos pasaportes y vio que uno era de un policía (en los pasaportes egipcios se especifica la profesión del titular). Lo entregó al ejército. Aparentemente, hay un acuerdo para hacer esto, aunque no está claro qué hace el ejército con estos policías. Los policías, los “guardianes del orden”, incluso aunque vayan de uniforme, no están permitidos en la manifestación porque la gente piensa que es muy probable que actúen como provocadores, lo que en la actual situación podría terminar en tragedia.

La manifestación se compone de grupos de personas reunidas alrededor de oradores con megáfonos que gritan eslóganes o dan información importante. Hay reuniones desarrollándose alrededor de los puestos de los diferentes partidos políticos. Entre los manifestantes hay un importante número de jóvenes muy militantes, preparados para ir hasta el final. Hay muchas mujeres participando en las protestas. Todo el mundo grita: “Nos nos vamos hasta que Mubarack no se vaya”. Una vez apareció una persona, posiblemente un provocados, gritando que Mubarak había dimitido, pero fue inmediatamente interrumpido por los manifestantes que gritaron: “No creáis los rumores, nadie debe abandonar la plaza hasta que el presidente no dimita oficialmente”. Hay que añadir que los eslóganes no van dirigidos solamente a una persona, sino contra la totalidad del régimen.

En El Cairo internet no funciona y tampoco llegan los mensajes de texto, por lo que hay una gran hambre de información. Por el momento, los móviles funcionan. Las autoridades han prohibido la emisión de Al-Jazeera. He visto al jefe de la oficina de Al-Jazeera en el Cairo, el cual está viviendo en una tienda y coordinando el trabajo de sus corresponsales y operadores de cámara.

Mientras estaba andando en la multitud tuve un encuentro inesperado. Una persona a la que no conocía estaba gritando mi nombre. Me explicó que no lo conocía, pero que él sí me conocía: “Somos amigos en Facebook”. Aparentemente habíamos intercambiado algunos comentarios sobre la situación en Egipto. Parece que nos estamos “desvirtuando”. Mucha gente me preguntó que estaba haciendo en El Cairo y cuando les contesté que había venido específicamente para apoyar su lucha, estaban sorprendidos y agradecidos. Los turistas también han tomado parte en las protestas; he escuchando eslóganes en italiano, en español y en otros idiomas. Me encontré con dos ingleses que llevaban una pancarta en árabe: “¡Mubarak, ya es hora de irse, necesitamos darnos una ducha”! Aparentemente no hay agua en algunos hoteles. Algunas veces, los propios egipcios han escrito pancartas y octavillas en inglés, para que los extranjeros que pasaran por allí o los vieran en las noticias de televisión pudieran entender lo que estaba pasando. Debido al bloqueo de la información, la gente no sabe casi nada de las protestas internacionales que se están dando en solidaridad con su lucha, pero cuando les llegan las noticias, éstas son recibidas expresivamente.”

¿Cuáles son las demandas de los protestantes? ¿Cuáles son sus eslóganes?

“Las demandas son principalmente sociales y democráticas: el presidente debe dimitir, por la democracia y la libertad de expresión, por una nueva constitución, por elecciones a todos los niveles. Vi a una mujer que llevaba esta pancartas: “El ejército debería defendernos: sí. El ejército debería gobernarnos: no”. En otras palabras, aunque los protestantes están tratando al ejército cálidamente, no quieren que éste tome el poder.

Algunas veces se pueden ver demandas no muy claras pero progresivas, como “devolved lo que habéis robado a la gente”, aunque no hay un entendimiento claro sobre qué significa esto o como alcanzarlo. He visto eslóganes como “Equiparad los salarios a los precios” y “Por un salario mínimo de 200 dólares”. Pero en general, no puede verse un programa o un análisis detallado. Otra demanda importante en la abolición de la ley de emergencia, que ha estado en vigor en Egipto durante más de 30 años y es usada para reprimir cualquier movimiento de protesta.

En todas partes se puede sentir como crecen los ánimos, en las protestas hay una explosión de energía que se refleja en formas creativas de todo tipo: dibujos en las pancartas, eslóganes en el asfalto, en las paredes, en los coches, en las caras, en la ropa. Hay representaciones teatrales de todo tipo. Se han distribuido miles de octavillas, al igual que llamamientos, declaraciones – muchas veces sin firma – escritas simplemente por personas individuales."

¿Qué fuerzas participan en la protesta?

"Todo tipo fuerzas, de izquierdas, de derecha e islamistas están participando. Los grupos de izquierda o semi-izquierda se están limitando a demandas democráticas, es decir, simplemente están reflejando las demandas de las masas. Piden la dimisión del presidente Mubarak, nuevas elecciones y una nueva constitución. Pero no están organizando ninguna agitación alrededor de un programa socialista.

Los islamistas de los Hermanos Musulmanes, no participaron en las protestas de ninguna manera. Cuando todo empezó, ellos no intervinieron. Ahora, bajo la presión desde sus bases, se han visto obligados a salir a las calles. Pero tienen una influencia casi insignificante en los eslóganes, las demandas y en el ánimo de los manifestantes. Fui testigo una vez de que un grupo de jóvenes estaban gritando eslóganes democráticos y uno de los “barbudos” intentó aprovecharse de la oportunidad gritando “Allah Akbar”. Pero no obtuvo ninguna respuesta del resto de la multitud – simplemente los ignoraron. Entonces, intentó introducirse más en la multitud y continuó gritando obstinadamente hasta que la multitud se volvió hacia él y le pidió que se callara. “Allah Akbar” no es un eslogan, no incita a que nadie haga nada y no presenta ninguna demanda o programa. Pero cuando llegó la hora de la oración, y los islamistas se dirigieron a los creyentes, una parte significativa de la manifestación participó. Pero justo después de la oración, la manifestación continuó gritando eslóganes democráticos. Nadie está pidiendo la sharia. También hay muchas mujeres participando en las protestas.

He hablado con varios coptos (egipcios cristianos), que son muy numerosos entre los manifestantes. Esto es un síntoma importante. Durante Año Nuevo en Alejandría hubo un ataque terrorista con una bomba a una iglesia cristiana y esto llevó a una situación muy tensa en la ciudad y en el país. Los coptos organizaron manifestaciones, demandaron seguridad, e incluso gritaron eslóganes anti-islámicos. Pero ahora la situación ha cambiado. Ahora se puede ver, literalmente durante horas e incluso durante algunos días, un movimiento unitario a favor de derechos democráticos y sociales que ha unido a cristianos y musulmanes. Cuando la iglesia, en la figura de un viejo patriarca, salió a la luz para apoyar públicamente a Mubarak, incluso algunos coptos lo vieron como un paso positivo, argumentando que ahora los cristianos tendrían menos fe en sus figuras sagradas y en la iglesia como símbolo de autoridad.

La oposición ya ha formado una coalición de diferentes partidos, de izquierda, derecha e islamistas. Apoyan la demanda general de las masas pero también demandan que durante los seis meses de transición, hasta el momento de la marcha de Mubarak, se forme un gobierno de “salvación nacional”. Prometieron organizar elecciones durante este periodo a todos los niveles y elaborar una propuesta de constitución. La izquierda, al participar en esta coalición, está en efecto ayudando a pasar el poder a la sección de la burguesía que está actualmente manteniéndose a distancia del poder del régimen de Mubarak. Los eslóganes y demandas de esta coalición están siendo ampliamente distribuidos y las masas de protestantes no se oponen a ellas, aunque hay escepticismo sobre las actuales figuras que lideran la oposición. Éste es especialmente el caso del anterior director del Organismo Internacional de Energía Atómica, Mohamed El Baradei, que acaba de regresar a Egipto. Pero, hasta este momento, nadie está poniendo sobre la mesa un programa alternativo, ni siquiera la izquierda.

En el vacío político que existe y que está empezando a ser llenado por la derecha, la izquierda necesita estar muy activa, distribuir octavillas, proponer su alternativa y construir una organización - aunque hay problemas prácticos para transmitir ideas en papel, debido a que todas las tiendas están cerradas.

El CIT hace un llamamiento:

Por acciones masivas de los trabajadores, incluyendo una huelga general, para derrocar inmediatamente a Mubarak y a todo su corrupto y brutal régimen.

Por derechos democráticos plenos inmediatamente, incluyendo el derecho de reunión, de huelga y de organizar sindicatos independientes.

Por la creación de comités elegidos democráticamente de lucha, y de defensa contra la represión del estado, en lugares de trabajo, comunidades, escuelas y
universidades, coordinados a nivel local, regional y nacional para que encabecen la resistencia.

Por comités de bases de policías y soldados. Por su unión con las masas y la expulsión de oficiales y jerarquías.

No al sectarismo. Por la unidad de todos los trabajadores por encima de las divisiones religiosas.

Ninguna confianza en cualquier nuevo régimen de “unidad nacional” basado en los intereses de las clases dirigentes y el imperialismo.

Por elecciones libres e inmediatas a una asamblea constituyente democrática. Por un gobierno mayoritario de trabajadores y campesinos.

Por un salario mínimo digno, empleo garantizado, y un gran programa de vivienda, educación y sanidad.

Por el fin del bloqueo egipcio a Gaza. Por la auto-determinación de Palestina y la unión de los trabajadores y acciones masivas para derrocar a los dictadores de toda la región.

Por la nacionalización de las grandes empresas egipcias, los bancos y los latifundios y por su planificación democrática para responder a las necesidades de la masas y no de las élites.

Por un Egipto socialista y una confederación socialista de la región, sobre bases igualitarias y voluntarias.